Reforma laboral en marcha y recálculos del carry trade
Toda una complicación política ha surgido, generando un revuelo innecesario. En Argentina, cualquier sombra sobre las estadísticas oficiales siempre trae consecuencias. Muchos analistas piensan que el impacto de un cambio en la metodología será leve en el índice de precios al consumidor (IPC). Sin embargo, lo fundamental es no perder de vista el contexto histórico, especialmente si lo comparamos con el kirchnerismo, que dejó una herida profunda en la credibilidad del INDEC.
Así que, hoy vemos un tira y afloja entre los tiempos y un complicado problema de comunicación. No es un “Moreno 2.0”, y el gobierno no debería autoboicotearse ni crear problemas donde no los había. Si realmente la desinflación está tan firme como sostienen, la mejor estrategia sería la transparencia y la previsibilidad, no demoras que despiertan dudas.
Se reaviva el carry trade
Cerca del Banco Central (BCRA), un grupo de mesadineristas, ajenos a las discusiones sobre la reforma laboral, está en una “conference call” con colegas de Wall Street y Londres. Parece que el fuego por el carry trade se ha avivado nuevamente.
Desde el exterior, ven una nueva oportunidad en las tasas de interés en pesos, además de la decisión de mantener o no posiciones en dólares. Han surgido condiciones inesperadas, con el BCRA comprando más de 1.700 millones de dólares, mientras el tipo de cambio se aprecia, es decir, el peso se fortalece frente al dólar, a pesar de la debilidad de este a nivel global.
Estas compras del BCRA generaron confianza en el mercado y mejoraron la prima de riesgo país. Este ciclo positivo ha disipado ciertas dudas y ha permitido evitar operaciones de cobertura cambiaria, que hacen que el tipo de cambio continúe apreciándose. Sin embargo, la pregunta que surge es hasta dónde se llegará con esta apreciación y su impacto en la economía real.
Hoy, el dólar oficial está un 10% por debajo del techo de la banda que se ajusta en términos reales a la inflación mensual. Uno de los operadores, que regresó de José Ignacio, comentó que no solo se encontró con Eduardo Costantini, quien estaba cenando en un bodegón, sino que también se hablaba en el ambiente sobre el creciente interés de fondos y bancos internacionales en los mercados emergentes.
Mientras tanto, se comenta el lanzamiento de un nuevo fondo por parte de One618. Este, llamado Consultatio Estrategia II, es el primer fondo de “short duration” de renta fija global en Argentina, completamente compuesto por ETF de BlackRock.
No obstante, algunos agoreros ya advierten sobre números preocupantes del sistema financiero. Se observa que el crédito no bancario crece más que el bancario, con hogares endeudándose cada vez más con entidades no bancarias, alcanzando el 34% de la masa salarial mensual. Además, la irregularidad en las carteras de estas entidades alcanzó el 22,8%, mucho más que la irregularidad del crédito en el sistema financiero en su totalidad.
Cuando se habla de estrategias de carry, desde una de las fintech más activas en zona norte se mencionó que, actualmente, las estrategias en pesos se concentran en instrumentos CER y Duales, aunque manteniendo posiciones de cobertura cambiaria. Dado que el riesgo país se encuentra en 500 puntos, quizás sea menos atractivo invertir en la curva soberana en dólares, por lo que se vuelve interesante rotar hacia bonos corporativos y provinciales.
Con tasas en pesos y un tipo de cambio nominal estable, la prioridad continua siendo los bonos CER y los instrumentos Duales en estrategias a corto plazo, destacándose el BONCER (TZXM6) y el Dual (TTM26). Para quienes piensan en mediano plazo, el enfoque está en el segmento CER, específicamente el TZX26 y el TZXD6. Esto no significa que no se deba mantener cobertura si la apreciación cambiaria se profundiza, como en el caso de bonos dolarizados.
Desde otra gestora reconocida de la City, plantearon un interrogante sobre si, ante una compresión adicional de los spreads, sería mejor posicionarse en la curva soberana o mover hacia otros instrumentos en dólares. Dada la estructura de flujos de bonos soberanos, de bajos cupones y amortizaciones periódicas, el riesgo de reinversión se vuelve relevante. A pesar de eso, hay alternativas en el mercado con cupones más altos y estructuras de amortización más favorables, como los bonos corporativos bajo legislación extranjera.
Qué se espera de Argentina y la región
Recientemente, un gestor internacional anduvo por la región, atraído principalmente por el caso venezolano. Comentó sobre movimientos interesantes en bonos emergentes y destacó la situación de Pemex, Tencent Holdings y Adani Ports. Por otro lado, los bonos de Raizen han caído por temores sobre la capacidad de sus accionistas para cubrir brechas de financiación.
En el panorama brasileño, el optimismo nunca es tan brilla como prometen y los fracasos nunca son tan profundos como amenazan. En cuanto a Argentina, el principal motor de 2026 será la acumulación de reservas. Es clave para demostrar al mercado que se tiene capacidad de pago respecto a los vencimientos en los próximos años. Así, habrá tensión constante entre la inflación que puede surgir al acumular reservas y los cambios en la prima de riesgo país.
El visitante aprovechó para plantear algunas inquietudes de sus clientes sobre el segundo semestre: ¿existe alguien que actúe como prestamista de última instancia tras Bessent, especialmente considerando las elecciones de noviembre en EE.UU.? Además, reflexionó sobre el futuro político en Argentina y la posibilidad de que Milei sea reelegido sin ballotage.
Por último, mencionó que los flujos de inversión a nivel global están cambiando, mostrando que muchos inversores están dirigiendo capital hacia fondos que ofrezcan ingresos y liquidez. En latas publicación sobre América Latina, hubo una entrada sólida en los fondos de acciones.
El panorama del carry trade muestra que las monedas latinas siguen atrayendo flujos, pero ya empiezan a surgir dudas sobre la valorización, sobre todo con el riesgo de caída en los precios de los metales debido a una demanda mundial debilitada. Sin embargo, las monedas de América Latina siguen luciendo atractivas en términos históricos.